Más internacionalización en casa, reto del Cetys-Universidad: rector León García
Doctor Enrique León García
Al referir sus líneas prioritarias de trabajo, afirmó que la institución debe reinventarse y cerciorarse de que cuenta con personal y profesores que aseguren no sólo que la universidad funcione en el aquí y el ahora, sino en el largo plazo y a perpetuidad
Jorge Medina Viedas
Contraportada
jorge.medina@milenio.com
Directo, serio, sin retórica alguna, un día antes de su toma de protesta como rector del Cetys-Universidad, el doctor Fernando León García, al referir sus líneas prioritarias de trabajo, afirmó que la institución debe reinventarse y cerciorarse de que cuenta con personal y profesores que aseguren no sólo que la universidad funcione en el aquí y el ahora, sino en el largo plazo y a perpetuidad.
Como primer egresado del Cetys-Universidad en el cargo de rector, el doctor León García habló para Campus.
Jorge Medina Viedas: ¿en qué consiste la vinculación con el gobierno local del Cetys-Universidad? ¿De qué manera ésta incorpora profesionales, conocimiento, propuestas, al gobierno?
Fernando León García: hay varios aspectos. Por una parte está la intencionalidad por parte del gobierno de asegurarse que un número creciente de su propia ciudadanía tenga acceso a la educación superior. En ese sentido, el gobierno del estado ha buscado la manera como puedan ofrecerse becas a alumnos que cuenten con los méritos académicos, pero que no tienen la disponibilidad financiera de acceder al Cetys. En ese propósito de parte del gobierno viene una acción directa en ese sentido.
Segundo y más importante es el hecho de que no es tan común en los estados que las universidades estén participando activamente con los gobiernos estatales. Y lo que se ha buscado es identificar nichos y actividades sustantivas alrededor del desarrollo económico, por una parte; y alrededor de la misma acción del gobierno, donde las universidades como el Cetys puedan, a través de sus programas y profesores, ayudar a elevar el nivel de preparación de los servidores públicos y a identificar áreas de oportunidad en donde quizá no se tenga la capacitación o entrenamiento debido.
Y por otra parte, también trabajar conjuntamente para que de los fondos federales que van a involucrarse en inversión estatal, parte de esos recursos sean para las empresas que lo requieran para hacer investigación, desarrollo y aplicación, y para la parte académica, la que participa y le ayuda a la empresa y al gobierno a apuntar y apostar a aspectos que son sustantivos en el estado. Entonces es una variedad, una gama de de posibilidades de vinculación con el gobierno.
¿Con la empresa privada…?
Sí, con la empresa privada, ya platicaremos también. Pero con el gobierno es una participación amplia, más allá de cómo se ha entendido. En el caso de la empresa, la realidad es que la institución fue fundada por bajacalifornianos, la mayoría de ellos empresarios, que veían que el talento en potencia se estaba yendo del estado, se iban a Jalisco, a Nuevo León, al DF, y se corría el riesgo de que ya no regresaran: fuga de talentos. Desde ahí empieza un vínculo que se ha mantenido desde el 61 en que fue fundado, cuando muchos empresarios invirtieron y le apostaron a este proyecto en donde se formarían no sólo muy buenos profesionistas, sino que se formarían personas con los valores integrales humanistas que pudieran redundar en un muy buen ciudadano, muy buen profesionista que incidiera en un desarrollo relevante y sustantivo para la región.
Y eso abarca, en toda esa gama, una parte muy importante, el vínculo con la empresa. En este caso, ese vínculo toma modalidades. Hay desde lo básico en donde la empresa, como parte de sus acciones de responsabilidad social, dice "yo voy a invertir en becas para que tú reclutes alumnos y les des oportunidades". "Yo voy a canalizar y encaminar empleados de mi propia empresa para que accedan a tus programas de licenciatura y posgrado para que puedan estar mejor preparados".
Más importante aun, lo que uno empieza a encontrar es que las empresas ya empiezan a hacer vínculos con las universidades para anticiparse no sólo a lo que ya ofrecen, sino a lo que requieren en tres o cinco años para que pueda uno estar apoyando no sólo lo urgente, sino lo trascendente también.
En ese sentido, hay proyectos concretos, innovación. Y casualmente contamos con un caso muy específico —quisiéramos hablar de muchos— con el Mexicalli Technology Research Center, dependiente de la Honeywell, relevante al menos en la franja fronteriza y bajacaliforniana. No es mano de obra intensiva lo que están haciendo, es desarrollo de conocimiento. Esta empresa tiene más de 240 ingenieros, la mayoría de sus empleados lo son. Lo que están haciendo es investigación y desarrollo para crear prototipos para la industria aeronáutica. Este es un nicho o clúster importante que está emergiendo en Baja California, donde el Cetys está jugando un papel muy importante. De esos 240 ingenieros, más de la mitad son egresados de esta institución.
Eso es un caso muy concreto donde el vínculo es estrecho, amplio, profundo con la empresa, y es del tipo que deberíamos encontrar de manera eficiente en la sociedad.
Su horizonte de visibilidad —me refiero a su visión estratégica— le ha dictado ya prioridades desde el punto de vista académico, científico… ¿Podría decirme cuáles son?
Claro. Parte de las pláticas que he estado teniendo con el claustro académico y el alumnado, es precisamente compartirles, por una parte, lo que son los cuatro pilares emergentes en el desarrollo del Cetys, que son los temas que atendemos en los paneles*, y lo que son retos y prioridades.
Mi intención es que esto sea convergente. Pero, sintetizando: por una parte hay que apostarle ahora a la calidad. Si no hay calidad en el servicio educativo, en los programas, en las oportunidades que uno ofrece en el ambiente de aprendizaje, uno está vacilando y no cumpliendo con lo que es su misión. Y esto se da por medio del claustro académico.
En este momento en el Cetys, así como en muchas instituciones mexicanas, hay que velar por un mejor nivel académico formal. Eso significa incrementar la planta de doctorados con la que contamos. Esa planta nos da una mezcla buena de masa crítica, no digo que 100 por ciento, sólo que requerimos más, que nos permita hacer más investigación aplicada, eventualmente investigación básica, publicación, proyectos con industria, innovación, etcétera.
Entonces, calidad es el punto uno. El dos es competitividad global. Las universidades no pueden ni deben preparar a sus profesionistas sólo para el contexto local. Aunque el profesionista que egrese sólo se mantenga en la región, hay incidencias, como señalaban los conferencistas de los paneles, de que estamos en un mundo interdependiente. Y la realidad es que necesitamos prepararlos para competitividad global aun cuando se desempeñen localmente. Mejor aun si los preparamos para que se suban al mundo y vayan también, a manera de exportación de talento, a incidir de una manera importante y contribuir en el contexto global.
Tercero: organizaciones de aprendizaje. Necesitamos mejorar continuamente lo que hacemos, reinventarnos y fundamentar eso en una cultura que evidencie resultados. La sociedad lo exige. Ya no es una cosa de hablar de procesos, de una obra que va avanzando y que quién sabe cuándo tendrá resultados. Hay que asegurarnos de que hay medición, de que hay logros visibles con los cuales uno responde.
El cuarto, la sustentabilidad en un sentido amplio. No sólo conservación del ambiente, conciencia de qué rol puede jugar uno como profesionista, sino además como organización. Cómo puede uno estar reinventando y cerciorándose que tiene staff, personal y profesores que se aseguren no sólo que la universidad funcione en el aquí y el ahora, sino que funcione en el largo plazo y a perpetuidad. Son los cuatro pilares que estamos buscando.
En esa perspectiva, ¿cuáles son los problemas reales, objetivos, del Cetys?
Cada uno los abordaremos. Si bien contamos con una planta de profesorado muy buena y altamente calificada, que ha sido la base para llegar a esta etapa de desarrollo y nivel de calidad, tiene un reto de mejora. Y ese reto es predominantemente en cuanto a más doctorados. Si tenemos más doctorados, podremos lograr más investigación aplicada.
Dos es que en el caso de competitividad global ha habido un gran avance, pero sólo 35 por ciento de los alumnos de tercero y cuarto año puede salir a algún país a tener su experiencia global. Dos cosas. Uno es buscar más oportunidades y dos, aceptar que siempre habrá limitantes económicas, familiares, etcétera, que van a impedir que se logre ese 100 por ciento de salir.
Entonces, hay que crear internacionalización en casa; en vez de subir al mundo sacándolos, vamos agarrando del mundo y trayendo aquí esa experiencia, profesores extranjeros, contenidos globales, conectar vía internet en cursos en los que se trabaje de manera conjunta.
Hay mecanismos sencillos. Y, por supuesto, hablando de sustentabilidad financiera, como una universidad privada, definitivamente no depende del gobierno. Depende de lo que puede coadyuvar y vincularse con el gobierno, pero depende mucho de la complementación financiera que en un esfuerzo solidario de la comunidad permite no sólo cubrir su operación, sino pensar en calidad.
Buscar esquemas financieros que le permitan no sólo mantenerse, sino lograr la inversión en la calidad que está buscando, ese va a ser un reto.
* El rector del Cetys se refiere al encuentro “La educación superior en el contexto mundial”, celebrado el 27 de enero en el campus de Mexicali, un día antes de su toma de protesta, donde expertos internacionales abordaron los mismos ejes temáticos de su plan estratégico.
